En su libro "El hombre Mediocre", José Ingenieros, manifiesta acerca de la rutina que realizamos diariamente todos los hombres. El dirá la rutina es un esqueleto fósil cuyas piezas resisten a la carcoma de los siglos. No es hija de la experiencia sino su caricatura; la una es fecunda y engendra verdades; la otra es estéril y las mata...
En su órbita giran los espíritus mediocres. Evitan salir de ella y cruzar espacios nuevos, repiten que es preferible lo malo conocido a lo bueno por conocer. Ocupados en disfrutar lo existente, cobran horror a toda innovación que turbe su tranquilidad y les procure desasosiegos. Las ciencias, el heroísmo, los inventos, la virtud misma, parecen instrumentos del mal, en cuanto desarticulan los resortes de sus errores, como en los salvajes, en los niños y en las clases incultas.
Acostumbrados a copiar los prejuicios del medio en que viven, aceptan sin controlar las ideas destiladas en el laboratorio social. Su impotencia para asimilar ideas nuevas los constriñe a frecuentar las antiguas. En síntesis, la rutina es el habito de renunciar a pensar, y eso es lo que estamos encontrando en nuestras aulas, jóvenes que vienen de otros niveles educativos y que no les enseñaron a pensar, a razonar, a reflexionar, a filosofar... La verdad otro año comienza en las escuelas, y es recomenzar de cero para sembrar en estos futuros hombres grandes anhelos de un mejor mañana, pero asumiendo un compromiso como en ser pensante de mis acciones y las de mi prójimo, como un ser social en donde se involucra todo la persona, como un ser en conjunto, pero en constante cambio por los avatares cotidianos de la vida. Esperamos, especialmente los docentes que este nuevo ciclo lectivo sea, una etapa donde todos trabajemos por una mejor sociedad equitativa. Y esperemos que nuestras nuevas mentes sociales se interesen y reflexionen acerca de estos grandes cambios que pueden relizar ellos desde sus diversos ámbitos donde se sociabilizan.
sábado, 13 de marzo de 2010
jueves, 19 de noviembre de 2009
La escuela, no da más!!!
Durante este tiempo, que es de exámenes, evaluaciones, etc; pude observar que sinceramente la escuela junto al conjunto de sus docentes y autoridades correspondientes, estallaba constantemente. Digo esto por lo viví, muy de cerca con los alumnos, mis alumnos, es que el tiempo de preparar un buen examen a terminado. Ahora es la cosa fácil, chabacana, inhumana, porque no les interesa nada de nada. Ya los principios fundamentales de las buenas familias con respecto al amor y cariño hacia la escuela, se han perdido, ahora es una jaula humana donde se encuentran seres etéreos sin un sentido de las obligaciones que implica el ir a la Escuela. Es por ello que me llamo a la reflexión para ubicarme en un tiempo y espacio determinado y hallar la respuesta lógica a esta simple manifestación de los pequeños seres, donde no valoran la verdadera y real vocación de sus maestros o profesores; y la escuela como centre de la verdadera comunión de personas donde comparten un mismo ideal o meta la cual tienen o deben alcanzar.
domingo, 8 de noviembre de 2009
La verdad nos hará libres
En un sentido muy trascendental, creo que los seres humanos estamos perdiendo el sentido de la libertad; pero de aquella bien entendida, unos creen que la libertad esta en hacer lo que cada uno desea, sin embargo otros piensan o deducen que esta libertad o su uso debe hacerse teniendo siempre en cuenta el otro sentido, el de la responsabilidad. Cuando YO me hago cargo de lo que realizo como ser humano, me hago cargo del daño que le realizo al otro, como persona, igual que yo, que mi, que vos. Pero estamos en un tiempo en donde solo nos interesa nuestras propias inquietudes, nuestras propias cosas, no nos interesa el otro, ni lo que le sucede. esto no nos puede hacer libres. La libertad siempre viene acompañada de la mano de mi otro ser ontológico, que muchas veces me hacer ser en esta vida o en este mundo tan globalizado. Espero que en esta oportunidad pudiesen darse cuenta de la falta de necesidad de los hombres del mundo que me hacer ser, tal cual como ellos lo son.
jueves, 1 de octubre de 2009
El filosofo con el paso del tiempo

Aqui estamos, en un undo moderno que muestra al filosofo como un personaje distinto al de la epoca clasica. En el principio de los tiempos del pensamiento uno era filosofo, pero no tenia que hacer nada especial para serlo, quiero decir, que por ejemplo, en la epoca de Seneca, o en Roma, los filosfos eran personas que vivian de una manera determinada. No tenian necesidad de desarrollar actividades determinadas. Ni dar clases, ni escribir, y sin embargo se les consideraba filosofos porque vivian de una manera estoica, o epicurea, es decir, que tenian un plan determinado para su vida, y por alli se encauzaba su existencia. La filosofia era un forma de vidad, con examen permanente. Como se dice en la Apologia de Socrates: "Una vida sin examen no merece ser vivida"; a eso respondia la filosofia. Eso era ser filosofo. Luego el filosofo se convirtio en profesor, despues era una persona que enseñaba a filosofar, que explicaba las verdades del mundo tambien. HOy es un profesor que prepara profesores.
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